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🌱 El cuidado infantil como inversión educativa y oportunidad para las familias

· Fundación E. Mendoza

Una lectura estratégica del estudio del Banco Mundial para fortalecer los programas de la Fundación Eugenio Mendoza

La Fundación Eugenio Mendoza tiene una oportunidad estratégica: articular con mayor fuerza el cuidado infantil, el aprendizaje y la generación de ingresos. Un estudio publicado por el Banco Mundial en septiembre de 2026 aporta evidencia para orientar esa conexión. Su principal enseñanza es que el diseño del cuidado importa tanto como su disponibilidad: dónde se ofrece, cómo se financia y qué experiencias brinda a los niños determina quién lo utiliza y qué beneficios puede generar.

Para la Fundación, esta evidencia invita a fortalecer CEDAIN y Familias Fuertes, Infancia Segura, y a construir puentes con la mitigación de la pobreza de aprendizaje y el ABC del Emprendedor. Nuestra lectura es que la calidad educativa y el bienestar familiar deben orientar conjuntamente las decisiones de expansión.

👉 Lee nuestro resumen del estudio: Cuidado infantil para trabajadoras informales: lo que mostró un experimento del Banco Mundial en Uganda.

La evidencia que conviene mirar de cerca

La investigación de Arinaitwe y sus coautores estudió a 883 mujeres vendedoras en seis mercados de Kampala, Uganda. Comparó mediante asignación aleatoria la oferta de cuidado gratuito cerca del trabajo, el acceso a centros comunitarios y un grupo de control. Las participantes tenían hijos de ocho meses a cuatro años; el apoyo duró entre seis y nueve meses [1].

La oferta de ambas modalidades elevó el uso del cuidado infantil en aproximadamente 48 puntos porcentuales frente al grupo de control. El aumento fue mayor en los centros comunitarios: 55 puntos, frente a 41 en los centros de mercado. La cercanía al hogar y las condiciones de acceso ayudan a entender por qué ofrecer un cupo no basta para que una familia lo utilice.

El estudio también encontró una mejora cercana a 0,30 desviaciones estándar en el índice de desarrollo infantil entre quienes utilizaron el cuidado debido a la oferta. Este resultado se mantuvo significativo tras ajustar por comparaciones múltiples. El índice se construyó con información reportada por las madres y ajustada por edad; no equivale a una prueba directa de lectura o matemáticas.

Los resultados económicos requieren más prudencia. Se observaron señales de mayor ingreso por hora y menor tiempo de trabajo, pero varios efectos perdieron significación al corregir por comparaciones múltiples. Por ello, sería prematuro prometer aumentos de ingresos a partir de estos datos. Sí resulta pertinente medir la productividad y el bienestar, además de las horas trabajadas.

CEDAIN como modelo que aprende y se fortalece

CEDAIN es el modelo de la Fundación que se fortalece con SABERES y otras herramientas que lo potencian y permiten desarrollar nuevas versiones del programa. Esta distinción importa: incorporar metodologías debe enriquecer una propuesta coherente de atención y desarrollo infantil, con una identidad y unos estándares reconocibles.

La prioridad estratégica es acompañar la práctica de las cuidadoras. La formación debe traducirse en interacciones sensibles, conversación, lectura compartida, juego y oportunidades de exploración adecuadas a la edad. En Familias Fuertes, Infancia Segura, proponemos vincular ese acompañamiento con la participación familiar y la revisión de barreras de acceso: traslados, horarios, costos y confianza en el servicio.

La mayor utilización de centros comunitarios en Uganda respalda la conveniencia de examinar las redes cercanas a las familias. No demuestra que una misma modalidad funcione mejor en todos los territorios. La Fundación debe contrastar cada decisión con las condiciones de las comunidades venezolanas y colombianas donde trabaja.

Del desarrollo temprano a la recuperación de aprendizajes

El estudio no evalúa pobreza de aprendizaje ni programas de aceleración educativa. Su aporte para esta agenda es indirecto: invita a cuidar las condiciones del desarrollo temprano y a dar continuidad al acompañamiento cuando los niños ingresan a la escuela. Evitar rupturas entre cuidado y educación debería ser una prioridad institucional.

En el trabajo de la Fundación con Fe y Alegría, apoyado por Tinker Foundation, proponemos fortalecer la secuencia de diagnóstico, enseñanza focalizada y seguimiento en lectura y matemáticas. La aceleración debe responder al nivel real de aprendizaje de cada estudiante. La Candelita, Aprendamos Todos a Leer y las herramientas de evaluación pueden apoyar esa secuencia; su utilidad debe juzgarse por el progreso observado y por cómo ayudan al docente a ajustar la enseñanza. Más sobre este trabajo en Aprender, cuidar y transformar.

Las aplicaciones y la inteligencia artificial requieren esa misma disciplina. Deben apoyar el criterio del educador y el vínculo con el niño. El documento del Banco Mundial no evalúa estas tecnologías; conectarlas con sus hallazgos constituye una propuesta estratégica de la Fundación, cuya efectividad debe comprobarse localmente.

Cuidado y emprendimiento con resultados compartidos

Para las familias que participan en el ABC del Emprendedor, disponer de cuidado confiable puede facilitar la asistencia a la formación y una mejor organización del trabajo. Proponemos coordinar horarios y acompañamiento para que el acceso al cuidado sea parte de las condiciones que permiten aprovechar las herramientas de gestión del negocio.

Conviene evaluar por separado dos resultados:

  • 👩‍👧 Los ingresos y el bienestar de las madres que utilizan el servicio.
  • 🧑‍🏫 La sostenibilidad de las cuidadoras que lo prestan.

Un aumento de cobertura no asegura ingresos suficientes para estas últimas. Costos, ocupación, remuneración y calidad deben analizarse conjuntamente, evitando trasladar la viabilidad del servicio a cuotas que las familias más vulnerables no pueden pagar.

Financiar continuidad y demostrar impacto

En Uganda, aun después de experimentar el servicio, la disposición declarada a pagar cubría alrededor de un tercio del costo. Tres meses después de retirar el apoyo persistían mejoras en desarrollo infantil, pero no se detectó persistencia de los efectos económicos o de bienestar. La continuidad del financiamiento merece, por tanto, un lugar central en las alianzas.

Para la Fundación proponemos una agenda concreta:

  • 📋 Línea base: desarrollo y aprendizaje según la edad, asistencia, bienestar familiar e ingresos.
  • 🔍 A los tres meses: revisar calidad y barreras de acceso.
  • 📊 A los seis meses: valorar resultados y costos antes de ampliar.

El seguimiento debe incluir la permanencia de familias migrantes y otras poblaciones vulnerables, sin asumir que los promedios describen su experiencia.

Comparar el inicio y el cierre permite observar cambios, pero atribuirlos al programa exige una evaluación con un contrafactual creíble. El siguiente paso es acordar con aliados y evaluadores qué resultados se medirán, cómo se protegerá la calidad y qué evidencia justificará crecer. La aspiración de la Fundación debe ser que cada nueva versión de sus programas ofrezca mejores oportunidades de aprendizaje y una mejora verificable en la vida de las familias.

Fuente y alcance

  1. Arinaitwe, J. M.; Bogere, G.; Fiore, A.; Herskowitz, S.; Lang, M.; Mwesigye, F. y Nalumansi, T. (2026). Childcare for Informal-Sector Workers: Delivery Models, Access, and Welfare. Policy Research Working Paper 11442. Banco Mundial, septiembre. Diseño: sección 2; resultados: secciones 4.1–4.4 y tablas 2, 4 y 5; interpretación y conclusiones: secciones 5 y 6. Ver el estudio

Los resultados corresponden a Uganda y no constituyen efectos demostrados ni metas de los programas de la Fundación Eugenio Mendoza. Las aplicaciones institucionales expuestas son propuestas de este artículo.

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